Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Yo te ví tan triste y tan solito, que hubiera dado mi vida, por curarte las heridas -
No hay comentarios:
Publicar un comentario