Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola.
lunes, 25 de octubre de 2010
Todos los días te veía y era como si nada, no eras nada; pero las simples palabras de un amigo hicieron que te empiece a prestar atención hasta que llegaste a mi corazón -
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