Cuando te vi en aquel bosque encantado, un duende dijo que tu eras mi príncipe azul, como si fuera por arte de magia, llenaste mis días de luz. Pero todo acabo ya nada quedo entre los dos, porque como en un cuento un enorme dragón nos robo el corazón, por favor donde estás, tu eres mi otro mitad, siempre estaré esperando, yo se que algún día regresaras.
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