Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

viernes, 1 de abril de 2011

No vuelvo por ti.

A veces te amo, a veces te necesito, a veces sos mi único pensamiento; pero otras, otras veces te odio como a nadie, te detesto, ni por cinco segundos estás en mi mente. No me puedo equilibrar, es normal no? querer tanto a alguien (y que no sea correspondido) hace que llegues a odiarlo, porque claro es más fácil que odies a alguien a quien antes amabas, que odiar a un completo desconocido (ojo, eso no es imposible, por ahí ya odias la sola presencia de alguien, me pasa). Es que en realidad yo creo que no lo odio nunca, lo amo todo el tiempo; pero el que él no me quiera me genera una bronca instantánea. Entonces la conclusión podría ser: El odio y el amor no tienen equilibro, ambos existen, si, pero hacia una misma persona? no. Porque amar es AMAR, si amas a una persona "posta" la amas todo el tiempo y si odias a una persona, también, es todo el tiempo.

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