Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola.
sábado, 9 de abril de 2011
Somos herederos de sangre, en muerte y en vida, somos herederos de un amor.
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