Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

domingo, 10 de abril de 2011

- ¿Tienes un beso?
+ Si, lo tengo. ¿y tú?
- Si, también.
+ ¿Te importaría prestármelo?
- No. Pero recuerda que es prestado, me lo tendrás que devolver. ¿de acuerdo?
+ Si por supuesto, cuando quieras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario