Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

martes, 19 de abril de 2011

Y mi corazón aún teniendo más de cinco heridas incurables se decidió a amar otra ves, a amarte a vos, y lo volviste a romper; pero aún así con todos esos pedasitos cada ves más chiquitos, mi corazón, te ama.
Por favor, no me decepciones otra ves, no quiero otra herida incurable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario