Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

jueves, 2 de junio de 2011

Nunca tuviste suerte y jamás te acompañara. Estoy harto de todo, acabar este sufrimiento. Tengo una espina clavada que me consume por dentro. Como cobarde que soy, me aproximaré al vacio. Se que mi alma quedará aliviada, tras este suicidio.

(me vicie con porta, pero el me entiende.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario