Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

martes, 5 de julio de 2011

Cuando la noche viene y el pueblo oscurece, y la luna es la única luz que vemos, no, yo no tendré miedo, mientras tu, mientras estés conmigo y cariño, cariño, quédate conmigo, quédate conmigo. Y si el cielo que vemos arriba, se derrumbará y cayera o la montaña se desmoronase hacia el mar, no lloraré, no lloraré, no botaré una lagrima, mientras tu estés, estés conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario