Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Hay una canción que está dentro de mi alma. Es la que intentado escribir una y otra vez. Estoy despierta en el frío infinito. Pero tu me cantas una y otra y otra vez. Así que agacho mi cabeza. Levanto mis manos y rezo. Por ser solo tuya, rezo. Para ser solo tuya. Ahora sé que tu eres mi única esperanza.
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