Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

domingo, 2 de octubre de 2011


un tiempo para matar y un tiempo para curar;
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
un tiempo para llorar y un tiempo para reír;
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse;
un tiempo para buscar y un tiempo para perder;
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser;
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar y un tiempo para odiar;
un tiempo de guerra y un tiempo de paz.
Hay un tiempo para todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario