Odio. ¿Odio a que?. A mí. Eso es. Odio a mí misma. ¡ODIO LO QUE SOY! Me detesto. Detesto mi cuerpo, mis pelo, mis ojos, mi nariz, mi boca, mi busto, mi panza, mis piernas, mi culo, mis pies, ¡MI TODO! Y la gente no para de recordarme lo terrible que soy y más mi novio "Estoy cansado, sos demasiado fantasiosa" ¿Y que? ¿Eso acaso está mal? ¿Tengo que vivir enfrascada en la realidad? Perdón, no puedo, no me gusta. Porque soy una soñadora, lo dije millones de veces y no me cansó de decirlo. Soy feliz en mi fantástica vida, esa que tengo en mi mundo, con mis reglas, con mis ciudadanos, con lo que yo elegí. Pero ¿saben cual es el problema? Él no está en mi mundo. Él no entra en la fantasía. Él no es un soñador.
Y me duele.
Y me hace odiarme a mí misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario