Estoy tan cansada de estar aquí, reprimida por todos mis miedos infantiles. Y si te tienes que ir, desearía que solo te                                          fueras; porque tu presencia todavía perdura aquí y no me dejará sola. 

martes, 10 de enero de 2012

It hurts.

Duele. Y sí, no saben como duele que nadie entienda. Que para tu viejo sólo "desperdicies tu tiempo", que "Así no vas a llegar a nada", con sus "Si seguís así vas a terminar mal". Y me duele, nos duele. Porque se que a vos también te duele, papá. Solíamos ser unidos, muy unidos pero como todo, lo dejamos pasar. Me aleje, te alejaste, nos alejamos. Crecí, creciste, crecimos pero eso no significa que todo cambie, todavía hay tiempo (o eso espero) de volver a lo que fuimos un día.
Sé que queres lo mejor, para mí, para ellos, para nosotros pero a veces te encargas de protegernos tanto que lastima, que duele. Y te entiendo, porque somos iguales, demasiado iguales y eso nos duele. Chocamos, peleamos, lloro, te enojas, me enojo, gritas, grito.
Pero después de todo, aunque duela, estoy orgullosa de ser como vos, viejo.

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