
Por más que suplique no me abandones, dijiste no soy yo, es el destino entonces comprendí que aunque te amaba, tenía que elegir otro camino.
- De que me sirve la vida, Camila.
Porque pasó mucho tiempo, y lo sé. Pero el cariño, los recuerdos y el dolor siguen intactos y también lo sé, todos lo sabemos, sólo que ninguno es capaz de decirlo y no voy a ser la única que lo diga. Prefiero guardármelo, llorar en silencio, ver fotos, recordar momentos en los que estabas. Capaz lo que más duele es que desde hace un poco más de un año sé y tengo muy claro que no tuve tiempo de despedirte como se debe, un mes no alcanza para despedir a una persona que te acompaño catorce años de tu vida ¿no? No, ya sé que no. Y lo odio, lo aborrezco, lo detesto, detesto ese puto día en que la palabra "Cáncer" apareció en cada conversación en la que estabas vos y me duele y me quiebro, porque te necesito, porque te extraño, porque te quiero. Te quiero como te quise siempre, te quiero como siempre me quisiste. Y es eso, lo único que espero es que antes de irte, te haya quedado muy claro todo lo que te quiero. (Y lo que te extraño además).
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